Ideal para servir bagels y magdalenas, la caja de pastelería está hecha de acrílico transparente con dos niveles para que las panaderías puedan mostrar sus intrincados pasteles y productos horneados a posibles clientes.
La caja también puede colocarse cerca de la caja para promover ventas impulsivas.
Las puertas delanteras y traseras permiten tanto el autoservicio como el reabastecimiento.