La rejilla alberga 15 moldes de varios tamaños, mientras que el espacio de 1 5⁄8 pulgadas entre ranuras aseguran que las pizzas no se rozen, creando desorden y preocupaciones de contaminación cruzada.
Cabe en una encimera de la cocina para que los empleados puedan seleccionar y coger rápidamente una pizza para el siguiente invitado.
Para facilitar la limpieza, eliminando las grietas donde la salsa o los ingredientes podrían quedar atascados, esta rejilla se suelda como una sola pieza.