La forma tubular estándar del rodillo aplana y moldea eficazmente la masa, mientras que su construcción de aluminio es lo suficientemente resistente para un uso de gran volumen.
Este material tiene propiedades naturales antiadherentes que las opciones de madera más asequibles no tienen, por lo que es poco probable que la masa se pegue durante la preparación.
Aunque el aluminio es un material duradero, no es seguro en el lavavajillas, por lo que es necesario lavarlo a mano.
Para conseguir la mejor limpieza, lava el rodillo de 15 pulgadas de largo con agua tibia con un detergente suave y una esponja no abrasiva.
Seca inmediatamente el pasador después de lavarlo para evitar la formación de cal.